LAS NIÑAS BUENAS

EQUILIBRIO
julio 29, 2025
PERSONAS QUE NUTREN
septiembre 10, 2025

LAS NIÑAS BUENAS

En nuestra cultura quien es una niña buena: la que hace lo que otros quieren; obedece a sus padres, a sus  maestros, a sus abuelos, a los mayores en general y a los pequeños los cuida, atiende.

Hay niños y niñas  “buenas” pero desde mi observación empírica, aun hoy hay más niñas buenas que niños. La demanda social a los niños parece ser menos rigurosa, más permisiva o al menos la exigencia les da más oportunidad de acercarse a su deseo personal. Sin querer demeritar a los niños “buenos” porque sí son “harina de otro costal” hoy quiero centrarme más en las niñas.

A mí me “brinca” algo por dentro cuando escucho comentarios refiriéndose a una niña pequeña como “mira que linda, es tan madura, tan responsable, tan sabia, tan ordenada, tan obediente, no da problemas”.

Una pequeña así podría ser el “sueño” de los adultos a su alrededor, será una niña que resuelva todo, que no necesite muchos cuidados o atención, que no necesite que le estén recordando sus deberes o tareas, que resuelva por sí misma. Pero será una niña no tan niña. La madurez resta libertad, espontaneidad, diversión, las características de la infancia es el atrevimiento, la curiosidad, el grito espontaneo, el no medir, el no pensar en los demás, solo sentir. Y ¡claro! Hay de temperamentos a temperamentos pero una niña es un ser en ciernes, apropiándose de su mundo, a su tiempo y a su modo. En circunstancias ideales protegida y guiada en un ambiente seguro previsto por sus padres o algún adulto que haga esa función.

Una “niña buena” aprendió en algún momento (a mayor edad, menos síntomas): que no puede depender de nadie; que sus emociones van después de los que la rodean; que es mejor no decir o demostrar lo que siente; que no es  bueno incomodar; que es invisible en su calidad de niña; que ella puede con todo o al menos fingir que puede con todo. Un buen ejemplo de “chica buena” lo podemos ver “un mejor papá” (Netflix) en donde la protagonista trata de resolver la vida de un padre abusivo.

Solo que esta manera de pararnos frente a la vida sale cara, la niña buena va a empezar a mostrar síntomas de que algo no está funcionando para ella: se empieza a morder las uñas, a presentar un acné persistente, a tener sobre peso o extrema delgadez, problemas de aprendizaje; excesiva timidez; etc. Ya adulta estos síntomas pueden tornarse en complicaciones crónicas, migrañas, falta de energía, gastritis, dolores, ansiedad. El cuerpo habla lo que cargamos de más.

Esta niña se convierte en un adulto acostumbrado a vivir incómodo para que los demás estén cómodos.

Escuchémonos, observémonos, cuidemos, abracemos a esa niña, dejemos que ahora pueda soltar lo que cargó por amor pero que no le corresponde. Dejemos que nos invada, saquémosla del desván, el cajón o de donde sea que se quedó escondida.

La buena noticia es que si cargó con tanto es porque es fuerte. Si resolvió aun lo que por su edad no le tocaba, ahora le será más fácil resolver lo que le toca. Si aprendió a “brincar” con pesas, podrá volar sin ellas.

Además sabiéndose falible podrá construirse una “red de soporte” podrá autorizarse a pedir refuerzos, ayuda, consejo para tener una buena vida.

Revista : CELEBRA

Edición: agosto de 2025

Dra. Ma. Luisa Rivera García

https://www.marialuisarivera.com/
https://www.facebook.com/dramaluisa

https://www.instagram.com/dra.ma.luisa.rivera/
Correo electrónico: karielmlrg55@gmail.com

Comparte con tus amigos...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *